Finaliza año, comienza año - Por Luiz de Mattos

Finaliza año, comienza año, en la vida todo pasa, tanto los buenos momentos como los difíciles de ser resueltos.


Aun, lo que de mal acontece sirve de experiencia en el proceso de evolución espiritual, que es eterno. Los seres humanos son lo que ya tienen en el bagaje evolutivo y lo que conquistan en la formación de la personalidad en determinada existencia, de ahí unos creen que son uy poderosos en cuanto otros piensan tener gran sabiduría, y por ahí va. Pero llega el día en que constatan que no valen mucha cosa así, pues son impotentes para vencer las dificultades que aparecen de sorpresa, casi siempre resultantes de la poca espiritualidad que poseen.

El Poder del Pensamiento - Por Valdir Aguilera

El espíritu es una fuerza. Como todas las demás fuerzas, está permanentemente vibrando. Una vibración emite ondas que se propagan en el medio en que ocurren, se dice que la vibración fue transmitida.

Como ejemplo a ilustrar ese fenómeno, tomemos una vara y hagamos vibrar en una vasija con agua. Notaremos la formación de ondas que se forman en el punto en que la vara toca el agua y de él se alejan, se transmiten, en todas las direcciones. Las ondulaciones continúan siendo producidas en cuanto la vara estuviere vibrando. En este ejemplo, el agua es el medio en que la vibración es transmitida. Las ondas son cosas creadas por la vibración, y tiene existencia propia. El pensamiento es una vibración del espíritu, por tanto es transmitido tornándose una cosa, como las ondas mencionadas arriba, con existencia y características propias [1]. Algunas de esas características del pensamientos son: intensidad, forma, color, timbre y olor.


Los pensamientos son cosas, repetimos. Como tales, tienen formas reales cargando energía y poder. Ese poder causa efectos. Comprender los efectos del pensamiento es asunto de máxima importancia, pues ellos desempeñan un papel relevante en la felicidad o en el infortunio de los seres humanos. Veamos algunos de esos efectos.

Los espíritus encarnan en cuerpo humano para evolucionar - Por Humberto Rodrigues

Los espíritus encarnan en cuerpo humano para evolucionar de forma lenta pero progresiva a lo largo de múltiples existencias, todo enfrentando en el planeta escuela Tierra, con mucha lucha y perseverancia.

Impulsividad e inmediatez no combinan con la espiritualidad. Por otro lado, paciencia y tranquilidad son cualidades muy útiles cuando van asociadas a la fuerza de voluntad, posibilitando a los espiritualistas enfrentar los reveses que surjan.


Injusticias no existen en el campo astral. Las arbitrariedades son consecuencias de engaños y desatinos propios del planto físico, que llevan a sus autores a contraer los llamados débitos espirituales en el transcurrir de la evolución. Muchos de los reveses por los que pasan los seres humanos son consecuencias de la ley evolutiva de causa y efecto. Siendo así, nada adelanta desesperarse, cometer alguna locura o deprimirse ante las adversidades, sino mirar para dentro de sí mismo, verificar las causas de los problemas y reflexionar sobre como enfrentarlos con valor y coraje.

El mundo carece de la solidaridad, el camino es la espiritualidad - Por Humberto Rodrigues

El mundo aún carece del sentimiento de solidaridad. El materialismo dominante, que entorpece o embrutece al espíritu, lleva a los seres
humanos a una existencia egoísta, dirigida apenas para sus intereses personales, a sus ambiciones y sus caprichos, substituyendo el mirar colectivo en búsqueda del bien común por el mirar individualista dirigido a sí mismos.

El sentimiento exclusivista que caracteriza a muchos individuos predomina en este mundo, dominando el poder público, las instituciones y parte del sector privado de muchas naciones.

Esas personas sólo accionan en beneficio propio. Motivadas por la ambición, corren de manera desenfrenada atrás de riquezas materiales, de posiciones de mando, de poder, que juzgan importantes. Se creen inteligentes, expertos, bien sucedidas, más que los semejantes, de los cuales se aprovechan en detrimento de las condiciones sociales de los más necesitados.

Es preciso que las personas de manera general despierten para la espiritualidad, que miren para sí mismas, procurando observar cómo se comportan, como viven su día a día. Al mirar para el prójimo, no hacerlo con la visión crítica de quien sólo apunta defectos, de quien exige lo que no puede ser ofrecido, pero con la perspectiva de ayudarlo a superar las necesidades con una sonrisa fraternal, una palabra amiga, apoyo moral y hasta material cuando fuere posible, colocando en práctica, de esa forma, el sentimiento de solidaridad a que nos referimos, que siempre apunta una directriz, un norte, pues hay muchas forma de ayudar, inclusive con buenos ejemplos.

El despertar para la espiritualidad clarifican aún más sus pensamientos - Por Antonio Cottas

El despertar para la espiritualidad depende de las propias personas. Unas despiertan temprano, mientras que otras demoran más. El despertar espiritual de cada uno resulta del acervo de conquistas del espíritu en existencias pasadas.

Las que tienen esa inspiración, sienten que algo superior surge de lo íntimo y se esparce por el camino evolutivo ahora clarificado por luces astrales, que les dan esperanza de nuevas conquistas espirituales a través del dominio de sí mismas.

Otras se pierden por ese camino, olvidadas de lo que vinieron hacer al planeta escuela Tierra: conquistar mayor evolución espiritual. Cambian el compromiso hecho en el mundo de estadio por diversiones e ilusiones que el mundo de escolaridad ofrece.

Espiritologia - Por Antonio Pinheiro Guedes

El espiritismo es la ciencia de las ciencias; él las unifica en una síntesis admirable.

El espiritismo es ciencia profunda, vasta, ecléctica, cuyo estudio proporciona conocimientos, no solamente sobre el hombre espiritual, sino también sobre el hombre corpóreo; y enseñanzas de orden moral y de orden intelectual.

Él nos hace comprender mejor el mecanismo de las funciones, no sólo de las síquicas o mentales, sino, también de las orgánicas o vitales; y las de relaciones del alma con el cuerpo, cuyas perturbaciones son causas predisponentes y hasta determinantes de estados mórbidos.

El sueño, sea el natural, sea el provocado por la hipnosis o por los anestésicos, así como los sueños y las alucinaciones, no pueden ser explicados de modo comprensible, racional y satisfactoriamente, por los procesos fisiológicos comunes y ordinarios de la escuela organicista o materialista.

El sueño es la supresión de las funciones de relación; es la suspensión de la actividad síquica; la casi cesación de la vida animal.

Durante el sueño el cuerpo reposa y el alma descansa.

Origen de la Medicina - Por Antonio Pinheiro Guedes

Libro Ciencia Espírita
La medicina, como arte de curar, es hija legítima del Espiritismo.

Extraña, osada y paradojal parecerá esa proposición a aquellos que no conocen la doctrina espiritista e ignoran los orígenes de la ciencia hipocrática.

La historia, sin embargo, da testimonio y pruebas de su veracidad; no obstante el velo de longevidad, brumas de los tiempos idos envuelven en un manto de tinieblas el inicio, los orígenes de todas las artes, defecto de todas las cosas.

La crítica, sin embargo, armada de fino análisis, rasga esos velos; y, si ella no lo pudiere hacer, la Razón, analizando los hechos, procurando analogías, sopesándole el valor, crea focos de luz que iluminan las tinieblas, disipan las brumas.
Libro Ciencia Espírita

Recorriendo los dominios de la Historia, penetramos en el territorio de la Mitología, donde la Imaginación – artista incomparable – crea leyendas misteriosas, envolviendo la verdad en ropajes fantásticos, que la velan y esconden a los ojos inexpertos; ahí, en esa región, donde domina la fantasía como reina absoluta, vamos encontrar la cuna de la Medicina, en los templos erguidos en honra de Esculapio, el creador del arte de curar, el dios de la Medicina.

Conclusión – Por Luiz de Mattos

Biblioteca del
Racionalismo Cristian
La mente humana, se desarrolla con el ejercicio constante del raciocinio, mucho más podrá expandirse a partir del momento en que una mayor parte de la humanidad despierte para el estudio y la reflexión sobre los hechos transcendentes de la vida.

Después de un minucioso y profundo análisis del contenido de esta obra y de haber obtenido sus propias conclusiones, fruto, naturalmente, de consideraciones hechas a través de la razón, esperamos que ese análisis lo haya despertado para la importancia de la espiritualidad en su vivir terreno o que los conocimientos aquí explanados hayan ido al encuentro de su forma de pensar y actuar en cuanto a los porqués de la vida.

Si los objetivos del Racionalismo Cristiano, con la edición de este libro, fueron alcanzados, permítanos invitarlo a profundizarse en el estudio, a través de la lectura de otras obras editadas por la Doctrina, que desdoblan y consubstancian el tema, y también a practicar la disciplina en ella recomendada, que consiste en un vivir conciente, equilibrado y armónico.